sábado, 6 de septiembre de 2025

EL MALTRATO ANIMAL

 Una de las expresiones mas crueles de la falta de empatía humana. 

              Esto solo evidencia como concebimos la vida que no es humana.   


¿Por qué seguimos tratando a los animales como si fueran entidades de menor valía? Muchos de ellos, a quienes acogemos como mascotas dentro de nuestros hogares, terminan siendo arrojados al abandono después de haberlos vuelto dependientes de nosotros. Ese acto no solo los expone a una realidad para la que jamás fueron preparados, sino que además los hiere en lo más profundo: el vínculo afectivo que habían forjado con su dueño se convierte en una herida invisible, difícil de reparar. Y esto, sin mencionar el maltrato físico al que tantos son sometidos.


Los animales destinados al consumo humano constituyen otra cara de la misma tragedia. Se repite con ligereza que “mueren sin dolor” en los mataderos, pero ¿cuántos de los que pronuncian esa frase conocen la verdad que allí acontece? El sufrimiento no solo comienza en el instante final, sino mucho antes, en la crudeza del trato que reciben durante toda su existencia. Y aun en el momento de la muerte, ellos padecen: ¿Cuántos animales no son sacrificados de forma incompleta, dejados en agonía, mientras el procedimiento continúa como si nada? ¿Cuántas de las personas encargadas poseen realmente la preparación necesaria para realizar una muerte sin dolor? No se trata de proclamar el vegetarianismo como única alternativa, sino de reconocer que hablamos de seres que padecen, que sienten, que viven una condena silenciosa. ¿Solo por ser animales merecen eso?


A esto se suman los animales de trabajo (caballos, mulas, burros, entre otros) cuya vida transcurre entre la utilidad y la explotación. Algunos reciben cuidados, es cierto, pero muchos otros son tratados como instrumentos carentes de sensibilidad, como simples herramientas. ¿Es moral perpetuar la idea de que el ser humano está tan por encima para poder rebajarlos a meros objetos?


Uno de los capítulos más oscuros se encuentra en la experimentación científica. La historia de la ciencia ya nos demostró la atrocidad que hicieron al experimentar con seres humanos; sin embargo, los animales han continuado cargando con ese peso, bajo el pretexto de ser “seres inferiores”(desde la perspectiva de su valía). En Colombia, apenas en 2020, se promulgó la Ley 2047 para limitar esta práctica. ¿Por qué tardamos tanto en reconocer lo evidente?.

 Y aun con la existencia de normativas, queda la duda: ¿Cuántas de ellas se aplican con rigor y cuántas quedan reducidas a letra muerta?


Las preguntas se repiten con insistencia: ¿Dónde yace nuestra empatía? ¿En verdad estamos enterados de la realidad de estos animales por completo? ¿En qué momento aceptamos como normal infligir dolor a quienes, aunque no pronuncian palabras, sienten?

 

EL MALTRATO ANIMAL

 Una de las expresiones mas crueles de la falta de empatía humana.                Esto solo evidencia como concebimos la vida que no es huma...